ACERO DULCE Y ACERO DE CARBONO


Las cintas de Acero de Carbono se utilizan en una amplia gama de aplicaciones, ya que se adaptan particularmente bien a las técnicas de bajo coste de la conformación de metales, tales como el prensado. Estos materiales combinan la facilidad de fabricación con una resistencia adecuada y unas excelentes características de acabado, proporcionando un buen acabado de superficie en el artículo final.

La gama de Aceros de Carbono de Knight Group puede dividirse en dos categorías:

ACEROS DULCES BAJOS EN CARBONO
ACEROS PARA MUELLES ALTOS EN CARBONO

Los Aceros para Muelles están disponibles en estado recocido, para ser endurecidos tras su formación, o en estado endurecido y templado.


Acero Bajo en Carbono

La dureza o templado de la cinta de Acero Dulce laminada en frío se determina mediante su análisis, la cantidad de laminado en frío o por un proceso final de recocido. Se seleccionan para lograr las mejores propiedades mecánicas para su formado, ya sea mediante embutición, conformado o estampado plano.

El «laminado de acabado» es una reducción de laminado muy ligera que se realiza tras el proceso de recocido para prevenir la formación de bandas de deformación, que pueden estropear la apariencia de la superficie del articulo al que se ha dado forma.

Los Aceros Suaves no pueden endurecerse, excepto mediante el trabajo en frío, ya que su contenido de Carbono es demasiado bajo como para que se produzca una reacción significativa de tratamiento térmico, sin embargo pueden endurecerse para dar lugar a una superficie más dura.


Acero Alto en Carbono

(a) Recocido:

Los Aceros de Carbono laminados con brillo se suelen utilizar en estado recocido para formar componentes, los cuales se tratan con calor para aumentar su dureza y sus características elásticas.

Para mantener una buena condición de superficie, el tratamiento de calor debe llevarse a cabo en un horno de atmósfera controlada, y con la temperatura adecuada para el grado (ver tabla) y luego enfriar con aceite para obtener la mayor dureza.

El temple debe llevarse a cabo para reducir la dureza superficial/resistencia del material, pero para mejorar considerablemente su tenacidad y ductilidad. Se deben utilizar unas temperaturas que estén dentro del rango de 300 – 450°C para conseguir la dureza final necesaria. Alternativamente, se suele utilizar el temple baitínico mediante enfriamiento en un baño de sal fundida a 350 – 450°C.

Nuestro personal técnico y de ventas te darán más consejos sobre el tratamiento de calor que necesita tu aplicación si lo solicitas.

(b) Endurecido y Templado:

El Acero para Muelles Endurecido y templado ha sido tratado con calor en su forma de cinta en la fábrica antes de ser suministrado al consumidor. Muchas de las aplicaciones no necesitan demasiada capacidad de conformado ni plegado, y en dichos casos suele ser beneficioso utilizar las cintas endurecidas y templadas.

Los principales beneficios son:

  • No hay riesgo de distorsión
  • Uniformidad del acabado de superficie
  • Propiedades mecánicas constantes
  • Estos factores suelen conllevar unos costes reducidos y una mayor calidad del producto
  • Alivio de tensión

Tras una gran deformación, el Acero para Muelles endurecido y templado requiere un alivio de tensión a una baja temperatura (250 – 300°C) para que los componentes «vuelvan» a su forma. Esto provocará un acabado de color óxido que va desde el Bronce al azul, y que mejora ligeramente la resistencia a la corrosión.